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06 diciembre, 2009

Mariana No quiere ser mojigata...

Acabo de ver una entrevista a nuestro Carlos Baute, aquì en nuestro paìs, el mismo que una vez criticaron por pegar a nivel nacional la canciòn "Yo me quedo en Venezuela" e irse a triunfar a España, pero fue lo mejor que pudo hacer, necesitamos perseguir nuestros sueños y èl no lo logrò aquì, pero España si le otorgò la posibilidad y eso no significa que haya dejado de querer a Venezuela... Asì que Bravo Carlos!!!
Escuchando en esta esta entrevista la historia de " Mariana no quiere ser mojigata" mujeres tienen que valorarse, ningùn hombre tiene el derecho a violentar a ninguna mujer, ni emocional, mental, fisica o sexualmente. Gracias a Carlos Baute por utilizar su arte para crear algo de consciencia. Aqui se las dejo:

Era una chica humilde, bella y sencilla. Vivía cerca de su tierra en Sevilla.
Era la hija de Ana y Tomás Díaz. Que soñaba con casarse algún día.
Acostumbraba siempre a usar minifalda.
En el verano fiesta todos los días.
Llevaba siempre su puñal en la falda, por si aparece algún Pedro Navaja, ay!
Vecina de Roberto “el presumido” el que la enamoró y el dio sus tres hijos.
En poco tiempo se hizo un tipo muy frío
y descubrió que era un maleante agresivo.
Con sus negocios siempre en los bolsillos.
Él mercadeaba todo a domicilio.
Él era el papi-jefe de los bandidos. El que trafica con lo prohibido
Mariana no se esperaba, aquel infierno en su casa,
cuando llegaba borracho, él siempre la denigraba.
Mariana estaba cansada de ser la dama enjaulada,
siempre llorando en su almohada, después de ser humillada.
No quiere seguir siendo maltratada, si se descuida le matarán.

Se quitó su falda y se puso su pantalón.
Ella sacó sus garras con sus palabras se defendió,
ella sin maltratarle directamente le amenazó.
Harta de sus maltratos y de sus vicios,
ella se preguntó: ¿qué fue lo que le pasó?
No había un día ella no se salvara.
Hacia con ella lo que le daba en gana,
sin importarle que sus hijos miraran.
Él se burlaba de ella en su propia cara.
Se emborrachaba antes de ir a su casa.
Era costumbre pegarle en la cara.
Cada vez que ella le reclamaba., él se reía mientras ella lloraba.
No puede salir de casa, tampoco usar minifalda,
tiene las piernas marcadas y su espalda está morada.
Se hartó de ser mojigata, se hartó de ser lesionada.
Ella sacaba sus garras para no ser lastimada.
No quiere seguir siendo maltratada, si se descuida le matarán.
Se quitó su falda y se puso su pantalón.
Ella sacó sus garras, con sus palabras se defendió,
ella sin maltratarle directamente le amenazó.
Harta de sus maltratos y de sus vicios, ella lo denunció.
Por maltratador!
Una vez más, llegó borracho y se tiraron en el salón,
ella encontró en sus bolsillos, algunos gramos de puro vicio.
No lo pensó, lo denunció. La vida de él se encargó.
Sal pa´lante Mariana, dos, tres. Sal pa´lante Mariana ni un paso pa´tras
Se quitó su falda y se puso su pantalón.
Ella sacó sus garras con sus palabras se defendió,
ella sin maltratarle directamente le amenazó.
Harta de sus maltratos y de sus vicios, ella lo denunció.
Por maltratador!

Carlos Baute