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30 agosto, 2010

Una Niña y una Historia (Final)

Francisca miraba por la ventana la lluvia caer, aparecìa desde la montaña que rodea el valle de la ciudad donde vive, y su mente comienza a volar años atràs hacia recuerdos pasados, han ocurrido tantas cosas en estos años, encuentros y desencuentros, desilusiones y decepciones, muchos sentimientos encontrados, ha tenido que vivir en este amor experiencias que no esperaba nunca que le pudieran pasar a ella, heridas profundas clavadas en su corazòn, otros nombres cruzaron por su historia de amor y las palabras de Gonzalo afirmandole que nunca le habìa dicho que eso fuese amor, que ella no era capaz de ponerse en su lugar, sòlo se preocupaba por lo que ella sentìa y ademàs que ella era la culpable de que la historia nunca se haya concretado... para Francisca algo contradictorio...

La lluvia siempre despierta en ella sensaciones profundas, tristeza, melancolìa y la transportan a un sueño compartido con un sofà blanco como protagonista, a "Lluvia de la Misma Gente" flotando por las calles de Santiago, pero hoy convencida de que el amor de su vida tiene que ser de doble vìa, correspondido, compartido, capaz de estar por encima de muchos sin sabores, que el hombre de su vida tiene que amarla tanto como ella a èl y debe estar presente; la niña de esta historia no puede evitar la tristeza, no puede evitar sentir la fuerza impresionante que se mueve en su pecho al pensar en Gonzalo, al conversar con èl.. Aùn teniendo que aceptar que Gonzalo no era el amor de su vida, y asumir su culpa en los sentimientos que la han movido, Francisca sigue sintiendo que ha sido (en realidad sigue siendo), la historia màs intensa de su vida...

01 agosto, 2010

Una Niña y una Historia (5)

Dos dias despuès se encontraron, pasearon por Santiago, escucharon una canciòn de Leo Dan de las preferidas de Francisca, que sonaba mientras pasaban por un mercado artesanal, cantaron Lluvia de La Misma Gente, caminaron por las calles de Santiago, ella sentìa que sus huellas se grababan en cada pisada, principalmente se grababan en su corazòn, comieron un Chacarero delicioso en el barrio de poetas y bohemios, donde hablaron de Neruda y subieron al Cerro San Cristobal, compartiendo un helado y la hermosa vista de la ciudad que se vislumbraba desde las alturas. A medida que pasaban las horas, Francisca sentìa como si una nube oscura se iba acercercando para tapar el sol de ese dìa inmensamente azul, de regreso cansados y felices, se amaron intensamente y poco a poco fue cayendo la tarde, como preludio de un fin que Francisca no querìa aceptar, pero todo tiene un fin y ese dìa, esas horas con Gonzalo, ese viaje estaban llegando a su fin. Francisca no querìa llorar, pero sus ojos estaban a punto de derramarlas todas, no querìa que el tiempo siguiera corriendo, querìa parar el reloj y encerrar a Gonzalo en ese cuarto y no dejarlo salir nunca màs; pero como todo esta historia llegò a su fin... bueno en realidad no llegò a su fin, pero cambiò , cambiò de direcciòn y cambiaron sus protagonistas.
A pesar de que Francisca soño algo màs de ese viaje, esperò pasar una noche en el mar con èl y no se pudo... espero escuchar de Gonzalo que la amaba como ella si fue capaz de decirlo y no lo escucho... y sobre todo espero hasta el ùltimo minuto que Gonzalo apareciera en el aeropuerto, pero esa mañana siguiente no tuvo ni una llamada de despedida, a pesar de ello Francisca estaba segura de amar a ese hombre como a nadie.
Y mientras el aviòn despegaba del tierras chilenas Francisca sentìa que su corazòn se habìa quedado en las calles de Santiago... Continuarà...